Según dice la leyenda, fue el herrero Amakuni, cabeza de un grupo de forjadores al servicio del Emperador, quien propuso un nuevo diseño de espada. Amakuni, resentido de ver cómo las espadas de los guerreros sucumbían ante el adversario, decidió poner solución. Estudiando los restos de las espadas destruidas observó que la causa estaba en que habían sido mal forjadas y al golpear contra objetos duros como las armaduras se rompían. El resultado fue la forja de la primera espada larga de un solo filo con una curvatura en el borde. Así nació la espada Tachi, antecesora directa de la Katana. La diferencia fundamental entre ambas, era la forma en que era llevada por los guerreros: la Tachi se colgaba del cinturón ("obi") con el filo cortante hacia abajo, mientras que la Katana se colocaba con el filo hacia arriba.
No obstante, la espada Tachi no logró resistir los embistes de la
caballería mongola en el siglo XIII. La espada era frágil y se hizo
necesario un nuevo diseño: la Katana. Esta espada está diseñada para
cortar desde abajo hacia arriba al efectuar el movimiento de
desenvainado. La Katana nació en el periodo Kamakura (1185-1332) según
unas versiones o en la era era Nanpokucho (1334-1393) según otras.
Un factor importante en la aparición de la Katana fue el traslado de la capital del Imperio desde Kioto a Kamakura. Los contactos comerciales con China aumentaron favoreciendo la innovación en las técnicas de forja en Japón. La artesanía de la espada gozó de un periodo de esplendor gracias a grandes maestros de la forja como Masamune, también llamado Goro Nyudo, quien perfeccionó la Katana introduciendo la técnica de forja denominada "Shosu". Esta técnica combinaba el acero blando y el acero duro logrando así una Katana que no se dobla, ni se parte y con un filo lo bastante fuerte como para cortar la armadura. Masamune llegó a fabricar hojas de Katanas que todavía en la actualidad son consideradas como las mejores del país.
El proceso de fabricación de la Katana es largo, complejo y está marcado por un fuerte componente simbólico. Los artesanos eran alquimistas que gracias a la experiencia lograron conocer los secretos del metal transmitiéndolos de generación en generación. El herrero rezaba una oración a Buda antes de comenzar a crear la espada, algo que demuestra la espiritualidad que rodeaba a todo el proceso de forja.
Un factor importante en la aparición de la Katana fue el traslado de la capital del Imperio desde Kioto a Kamakura. Los contactos comerciales con China aumentaron favoreciendo la innovación en las técnicas de forja en Japón. La artesanía de la espada gozó de un periodo de esplendor gracias a grandes maestros de la forja como Masamune, también llamado Goro Nyudo, quien perfeccionó la Katana introduciendo la técnica de forja denominada "Shosu". Esta técnica combinaba el acero blando y el acero duro logrando así una Katana que no se dobla, ni se parte y con un filo lo bastante fuerte como para cortar la armadura. Masamune llegó a fabricar hojas de Katanas que todavía en la actualidad son consideradas como las mejores del país.
El proceso de fabricación de la Katana es largo, complejo y está marcado por un fuerte componente simbólico. Los artesanos eran alquimistas que gracias a la experiencia lograron conocer los secretos del metal transmitiéndolos de generación en generación. El herrero rezaba una oración a Buda antes de comenzar a crear la espada, algo que demuestra la espiritualidad que rodeaba a todo el proceso de forja.
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